jueves, 15 de octubre de 2015

¿Sos adicta a las relaciones?



Adicción a las relaciones: 






Existen dos clases principales de adicción a las relaciones. En la primera, la persona es adicta a tener una relación -cualquier relación, real o en la fantasía-. En la segunda, una persona es adicta a una relación concreta con una persona concreta. En la primera, la persona está enganchada a la idea, y en la segunda está enganchado a la persona. Las personas adictas a una relación son adictas al concepto de la relación. Se relacionan con su idea de la relación, la realidad de la otra o de las otras personas es irrelevante. Están dispuestos a sacrificar los valores personales, espirituales y morales para aferrarse a la ilusión que tienen de una relación. La ilusión misma es lo que proporciona la dosis. 

Los adictos a las relaciones quieren una relación. No les preocupa quién o qué es la otra persona. Simplemente quieren a alguien, no consideran la relación como algo que evoluciona. Los adictos a las relaciones han desarrollado habilidades para crear relaciones (enfermizas, no-relaciones o seudorelaciones). Y con frecuencia habilidades mas seductoras y útiles como la de saber escuchar, compartir sentimientos (aunque no reales o difíciles de comunicar), estar presentes y prestar atención. Por ello son muy difíciles de detectar (por parte de sí mismos y de los demás). Utilizan para manipular y controlar, habilidades que parecen ser útiles para desarrollar una relación. Es decir "protegen su suministro" haciendo "todo lo que hay que hacer" en una relación. Conocen y practican las habilidades superficiales de la interacción social. No saben cómo establecer una verdadera intimidad, y su habilidad máxima consiste en fingir una relación .Les aterroriza estar solos y por ello cambian de una relación a otra. Nunca se toman tiempo para sentir el dolor del término de una relación y en consecuencia llevan consigo todos los sentimientos no resueltos a la nueva relación.

Anne Wilson Schaef .